Otoño de 2028. Apenas unos meses después de la Semana Santa de Sevilla de dicho año. Es el objetivo fijado por la junta de gobierno de la hermandad de la Macarena, que plantea entre los meses de octubre y noviembre de ese almanaque una posible salida extraordinaria de unos dos o tres días de duración de la Virgen de la Esperanza que represente el más esperado colofón a todo lo que la corporación viene preparando de forma discreta y constante. Para primero sembrar el terreno de buenas acciones —muchas de ellas ya pensadas— y posteriormente poder llevar a Virgen tan cerca de los que la necesitan en la zona norte de la ciudad, tal y como puede avanzar propia prensa ABC de Sevilla.
Aún queda mucha información que recoger por parte de la hermandad de la Macarena, pero las bases ya se están sentando en el interior de la basílica y son muchas las llamadas, hermanamientos y alianzas que se vienen levantando incesantemente entre la institución y otras organizaciones a fin de que la misión vaya tomando forma. La intención es que a partir del mes de diciembre puedan ponerse manos a la obra con iniciativas de índole social que hagan llegar la esperanza a zonas como San Jerónimo o Pino Montano antes de que llegue el palio de la Macarena. Pío XII y La Corza, dos barriadas obreras históricas del distrito Macarena, también fueron mencionadas en la campaña de Cabezuelo como puntos a tener en cuenta en materia de atención, aunque el itinerario sigue por definir.
El pasado mes de junio, la Macarena, en la figura de su teniente hermano mayor, se sentó con la hermandad de Pino Montano y la asociación Manos Abiertas con Norte para explorar nuevas líneas de colaboración para la comunidad vecinal, y el pasado jueves, la hermandad de la Madrugada cerró con Santa Genoveva —hermandad de la que es madrina— un acuerdo mano a mano entre sendos hermanos mayores para la reforma y adecuación de un cuarto de baño para personas con movilidad reducida de la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario de San Jerónimo, otro de los puntos llamados a ser visitados por la Esperanza. En el acto estuvo el reverendo y administrador parroquial Alexander García Urbáez.
En lo burocrático, se debe llegar primeramente a un pacto con el director espiritual de la hermandad y, cuando ese primer punto esté rematado, será la corporación la que traslade a Palacio la iniciativa, una completa de matices, para que tanto el delegado diocesano de Hermandades y Cofradías, don Marcelino Manzano, como el arzobispo, don José Ángel Saiz Meneses, valoren y estudien esta propuesta que Sevilla y su religiosidad popular aguardan como oro en paño. La mayor ilusión de quienes rigen hoy la hermandad es que la Virgen en su paso de palio y no en andas ponga el broche en otoño de 2028 a todo el trabajo de caridad que se viene fraguando.
Lejos de que el verano haga mella en su ánimo, la Macarena no ha bajado un ápice su labor en todos los frentes y cuenta con numerosos proyectos en cartera ahora que en pocos meses se cumplirá el primer año de mandato de Fernando Fernández Cabezuelo. Algunos van de lo patrimonial a la inmensa acción social que se impulsa desde la corporación, con 'La casa de la Esperanza', por no hablar de cómo la junta de gobierno está acercando la Virgen cada día a los hermanos que están atravesando graves problemas de salud. Pero será precisamente la dolorosa el centro de las miradas cuando, por los meses de octubre y noviembre de 2028, acapare toda la atención en una de las salidas extraordinarias más esperadas que supondrán un hito que apunta a ser comparado por lo multitudinario con la salida extraordinaria de 2014 por el 50 aniversario de la coronación canónica.
Una propuesta por definir
Primero la obra social, y posteriormente, ya habrá tiempo de colocar el broche de la misión. Fue una promesa electoral por parte de su hermano mayor y en la hermandad van camino de hacerla cumplir, siempre y cuando cuenten con la autorización eclesial pertinente para ello. La junta de gobierno será la que reúna cada una de las ideas de mejora y atención integral que prestará la hermandad en dicho polo norte de la capital, y siempre de la mano de la Iglesia, la Macarena se postulará para que la Virgen salga en olor de multitudes. En los días previos se harán conferencias y habrá formación y evangelización, además de un voluntariado que irá desgranando la hermandad a su tiempo.
Los contactos llevan meses produciéndose y las llamadas a las parroquias y hermandades son continuas. Se levanta el teléfono directamente para saber qué necesidades son las más imperantes y poco a poco se les va dando respuesta o se fija un plazo de ejecución. La Macarena tiene la mano tendida por toda Sevilla y ha puesto los ojos de la Virgen en su zona norte después de que la Esperanza de Triana hiciese que todos mirásemos al Polígono Sur. Ya sea para gestionar un taller de formación de cara a mejorar la empleabilidad de un colectivo en concreto o poder sufragar el coste de según qué mobiliario básico, como una escalera. Diciembre, mes de la esperanza, es el marcado en verde merino para la misión de la Macarena.

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